dimarts, 17 de juny de 2014

LOS CANTOS DE SIRENA DEL NACIONALISMO NO CONVENCEN



Por conveniencia, cortoplacismo o comodidad, algunos se abrazan a ellos... Conociendo la situación en la que se encuentra el PSOE y el PSC, a nadie puede extrañar que Madina, uno de los candidatos a secretario general del PSOE haya declarado que no ve mal 'una consulta' siempre que sea legal y pactada... ¿Encontró ahora el bálsamo que convencerá a muchos socialistas catalanes a votarle? Lo dudamos, porque las estrategias cortoplacistas podrán encontrar eco en un determinado momento, pero no por mucho tiempo. Y más cuando está tan reciente la votación del Congreso en la que Madina aplaudió las tesis de Rubalcaba y votó en consecuencia contra el disparate de la 'consulta' ilegal e irresponsable que nos quieren colar desde el separatismo mamporrero. Más preocupantes son las apuestas de algunos personajes públicos que no han tenido ningún reparo en vender su imagen en campañas a favor de una ‘consulta’ con trampa y mucha desmesura. Una campaña que, si algo persigue, es la separación de Catalunya y conseguir un ‘nuevo estado’ a costa de destruir a España. No importa que se mezclen fines con medios, ni que se haga incluso con recursos públicos, tampoco que por el camino de un mal proceso no se vea ni pluralidad, ni respeto, ni tolerancia hacia las voces, grupos y partidos que apuestan por la unidad y todo aquello que nos une; precisamente todas estas cosas en positivo son las que han hecho que Buenafuente y otros personajes catalanes gocen de popularidad y todo tipo de parabienes en toda España. Con su decisión parecen olvidarlo. Su apuesta por la ‘transparencia’ queda en entredicho cuando ni se avienen a decir claramente cuál es su modelo y qué votarían. Y flaco favor hacen a la democracia cuando no denuncian lo que es a todas luces un claro ejemplo de nacionalismo impostado e impositivo. (Acompaña el texto una brillante ilustración de la viñeta de Caín en La Razón de hoy, martes, 17 de junio de 2014).

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada